Prefiero decir que esto no es porque estamos cambiando, prefiero decir que es el tiempo el que está haciendo de las suyas. Prefiero el silencio a las pláticas vanas y forzadas, a esperar un hola y un adiós aunque ya sea otro día o semana.
Prefiero reírme sobre cosas simples a escuchar y leer mentiras a medias. Ser aquel tonto despreocupado a un idiota apático, a compartir más noches en vez tan solo 5 minutos. Habló el ego y el orgullo: “Como cambian las cosas, como cambia uno, pero aquellos son unos tontos “, habló la frialdad: “Admite que esto es innecesario, admite tu idiotez, mil veces te advertí sobre el tiempo.” Y habló la razón: “Deja que el tiempo decida lo que conviene, nadie cambia, pasan millones de horas, minutos y segundos con toda la tranquilidad del mundo, a su ritmo y sin obstáculos”.
Prefiero aquella vieja ilusión, aquellas promesas no cumplidas y por cumplir, a lo que es real y vacío. Pero, mi cabeza murmura ininterrumpidamente, cual condicionamiento neopavloniano: “El primer paso es la aceptación”, nada es y nunca será igual, de 0 a 60 segundos el cambio siempre será drástico. La primera letra, palabra y oración en el fondo blanco de la ventana del mensajero instantáneo resalta ante mi vista. “Cambio…aceptación”, se repite.
Prefiero aquellos secretos, anécdotas, aquellas lágrimas y risas, el constante vaivén del humor a mi arcaica paranoia e incesantes ideas. Debería estar dormido, pero aquí estoy, escribiendo con el último cigarro hallado en la cajetilla, con los irregulares cambios de melodías y bajo los efectos del sonido de la lluvia repiqueteando en las bocinas.
Prefiero que el pasado sea mi escudo y espada, mi bastión y bandera, mi memoria y razón. Prefiero que las canciones sean mi vida, mi ilusión e imaginación, usándolas como referencia para medir el tiempo, calcular distancias. Llevo exactamente 13 minutos y 30 segundos de la canción “Shine On You Crazy Diamond” más los 3 minutos con 10 segundos de “Only Love Break Can You Heart” y los 4 minutos con 56 segundos de “She’s Lost Control”. Exactamente 21 minutos con 36 segundos.
Pero:
“Las relaciones sean cuales sean, cambian, te guste o no, el tiempo decidirá.”
¿Cuándo?
“La cuenta regresiva está en marcha”
Y tú, ¿qué prefieres?