-Definitivamente el Diablo es mujer-, murmuró una voz rasposa, provocada por el exceso de alcohol y tabaco, levanté la mirada lentamente para toparme con un rostro que mostraba ya su excesiva longevidad, surcado de arrugas, barba de varios días y descuidada, y una menuda cabellera entrecana, vestía una sucia playera negra, pantalones de mezclilla, algo holgados. Burda fue mi sorpresa al reconocer al mismo Charles Bukowski, sonriendo con malicia, sentado en una silla, con un cigarrillo en la mano.
-Definitivamente el Diablo es Mujer-, repitió otra vez esa voz. Miré con curiosidad a mi alrededor, era una pequeña habitación, casi claustrofóbica, sobre una pequeña mesa estaban enormes cantidades de cenizas y cajas de cigarro, así como un sin fin de botellas de licor, era un enorme caos. De su voz salia una carcajada, se reía de mi incredulidad, y luego tuvo un ligero acceso de tos, agarró una botella de licor y tomó un largo sorbo.
-Por que lo dice, señor?-, aun no salía de mi impresión y no sabía como llamarlo, lo miré con cierto nerviosismo. Me mira seriamente, ese rostro alcohólico.
-Porque lo es. Muchacho, llámame Charles. Dudo que Dios haya expulsado a un jodido ángel caído y lo haya hecho su enemigo. Dios es un hijo de puta maricón.
Volvió a sonreír.
-No te asustes muchacho, solo soy un hombre abandonado a la suerte del alcohol, la olorosa nicotina y un sin fin de putas. Es como tener los putos huevos clavados en la Tierra-, tomó otro sorbo. Definitivamente estaba ebrio, pero tenia una magnifica lucidez y un impresionante equilibrio. El sonido del ventilador era molesto y lo miré tantas veces que perdí la cuenta.
-Esta siendo un hereje blasfemo, señor-. Traté de aparentar estar ofendido, pero el notó rápidamente mi pequeña y ridícula actuación.
-Hereje?, Blasfemo?, que estupidas palabras son esas, muchacho?-. Decía esto con cierta dificultad,-Realmente quieres que me trague todas esas idioteces escritas por unos ridículos judeo hebreos?, tienes cojones, muchacho, tienes cojones.- Dijo, riendo socarronamente.
-Mira!-, Exclamó, señalándome una ventana. Me asomé y miré a través de los cristales la extravagante ciudad de Los Ángeles. Caí en la cuenta que era una casita junto al mar, embravecido por la proximidad de un huracán, mire hacia los lados, era impresionante. A pesar del mal clima, estaban todos ahí paseando por la playa como si nada.
-Hay muchas nalgas calientes aquí, y definitivamente esta noche vendrá una muy caliente para satisfacer esta necesidad humana-, noté cierto brillo entre sus ojos.-Pero mira bien muchacho, mira bien-, escudriñé en el horizonte, y con una sorpresa mal disimulada vi. Algo que realmente no esperaba que mis ojos se toparan. Era una tromba marina. Se elevaba con cierta majestuosidad, como si quisiera tocar las nubes.
-Realmente es algo hermoso, señor. Pero creo que seria muy peligroso si se aproximara. Volvi la cabeza para mirarlo, ya no estaba en su silla habitual. Estaba inmerso mirando la otra ventana. Noté que miraba a una pareja de mujeres caminando por la arena.
-Hermoso? Llámame Charlie, muchacho, señor es una palabra repugnante. Decías que eso es hermoso? Puede que si, pero esas son nimiedades comparada con los humanos. Hizo bien el mismo Diablo, con su disfraz de mujer, enseñarle todos esos pecados, como diría la estupida Iglesia. Las mujeres, putas como tal, tienen una habilidad impresionante, aparte de su habilidad para enseñar sus tetas. Cojer, embarazarse y enfermarse de la estupida sífilis o gonorrea como lo es su puta naturaleza. No dudes, muchacho, no dudes en que son más inteligentes. Manipuladoras y frías que los hijos de puta denominados HOMBRES!!-, dijo esta ultima palabra en un estado de furor, que temí que hubiera perdido el control por el alcohol. -Saben como usarte, torcer tu corazón, y lanzarlo a un puto bote de basura.
- Esta equivocado , señor. Las mujeres no pueden ser así de crueles y despiadadas. Conozco a una mujer que su sonrisa para mi es como un despertar, alegra mi día, inteligente, sin un ápice de maldad en su hermosura. Puedo decir con firmeza que estoy enam….
-Estas perdido-,interrumpió, murmurando con cierta brusquedad-, muchacho, definitivamente estas perdido. Has llegado lejos y estas cegado ante esa sucia farsa, te tragaste todo el cuento que ella aparenta. Todas esas nimiedades no son más que una distracción y cuando menos lo esperes tu corazón estará sangrando en el frío y puto piso. Al menos has follado con ella?
-No, señor, la respeto y dudo que ella este preparada para eso-, dije, algo ofendido por su comentario, estoy seguro que es uno de esos delirios provocados por el alcohol
-Jajaja!!, muchacho imbecil, realmente te tragas esa basura??, jajaja!!-, toma con brusquedad otro sorbo del licor. Y mientras tanto con su otra mano busca a tientas un cigarro, que inmediatamente enciende. Lanza un suspiro- Esta bien, esta bien, eres joven, sin duda aprenderás. Miro el reloj, son las 12 am, y suena un golpeteo en la puerta.-Debe ser la puta Florencia, dile que entre, tu sabes si quieres quedarte o irte-. Rechacé rotundamente su petición, y fui a abrirle.
-Se encuentra Carlitos?-, dijo una mujer de unos 30 años, sin sostén mas que unos grandes pechos bamboleantes en un pedazo de tela. Una minifalda, que a duras penas podría pasar por una y zapatillas de aguja, su voz tenía cierto acento latino, llevaba un cigarro en la boca, mal pintada por un fuerte color rojizo. Trataba de aparentar ser joven, pero desgraciadamente solo la hizo ver más horrible.-Pase, yo me retiro.
Cerré la puerta tras de mi, y escuché unas enormes carcajadas.
Desperté, eran las 10:50 am, tenía que ir a la escuela. Pero ese sueño fue tan vivido, que recuerdo sus palabras, con esa voz rasposa que lo caracteriza: “Definitivamente el Diablo es Mujer”
El mismo Charles convencería al mismo Diablo de conseguirle alcohol y putas, como solía decir. El Diablo disfrazado de mujer, quizá sea esa mujer con quien compartía esas carcajadas y absurda, a la vez placentera, diversión.
1 febrero 2009 a las 10:33 pm
MLNLL
Ash ya te había dicho… Si el diablo fuera mujer me casaría con él ñ_ñ